El celular de un amigo sonó inesperadamente, era su entrenador de Rugby. Hace unos meses había empezado un régimen duro de entrenamiento tan típico de los rugbistas de alto rendimiento, con los típicos domingos de third half parrillando después de los partidos y los típicos ritos sagrados para juntar miedo. Era tan solo uno de los 76 "bestiales y feroces" postulantes que disputarían "inch by inch" representar a Chile en el campeonato mundial universitario.
Tomarse en serio el entrenamiento personal es un desafío de orden superior. La voluntad de vencer y la voluntad de prepararse es lo más dramático; saber que hay rugbistas dispuestos a tacklear, descuartizar y sacarle los ojos a todo lo que se mueva. Saber que será necesario priorizar entrenamientos sobre tardes de desenfreno. Saber que empezara un toque de queda autoimpuesto y saber que serán meses de ley seca by choice. Definitivamente Dramático.
Sin delirio de grandeza, las primeas noticias llegaron via twitter: “Espectacular final en Stade En el último minuto penal de Soto y triunfo de Old Georgians por 22-20 sobre Francais”.
El shock inicial fue enterase que era uno de los 16 sobreviviente. 60 fueron los eliminados y aún faltaba matar a los 4 rivales más débiles. La excitación suprema fue saber que era uno de los 12 elegidos; Ser seleccionado era una opción real.
Aún se encontraba con el celular en la mano y mirando el nombre de su entrenador en la pantalla, paralizado sin querer contestar. Para él, su universo físico se detuvo, el viento ceso, su pequeño mundo propio quedó inmóvil. Parecía que pasaros años en esa conversación y que al cortar, el mundo seguía inmóvil y sordo. En su mejilla una gota de agua.
Pasó un tiempo antes que yo pudiera entender el significado tras el llamado. Cuando lo comentamos, una amiga dijo (palabras aprox): Yo lo entiendo totalmente, cuando estaba en enseñanza media participaba en las olimpiadas de matemática, la primera vez que participé (en segundo medio) salí novena. En tercero medio, en la ceremonia final me enteré que había ganado. Nunca lo esperé, en ese momento el mundo se congeló. Fue muy bonito.
CLARO – dijo otra amiga- Es como cuando piensas que estás embarazada…
(internamente yo pensaba… Ahora si que no entiendo nada: me la imagino a ella y un pololo cumplidor, el parcito a lo Bridget Jones on mushrooms cagaitos de la risa celebrando en alguna playa paradisiaca)
Continuó: Piensas que estás embarazada pero luego te enteras de la noticia que no lo estás. En ese momento el mundo se congela…
Ya sea que te seleccionaron para representar a tu país en el mundial de Rugby en Francia, que te enteres ganaste un campeonato importante para ti, recibes un 6,5 cuando esperabas un 2, te avisan que eres alumno destacado o recibes una llamada diciendo que te aceptaron en un trabajo que te encanta...
Si sentiste que tu pequeño mundo propio se detuvo...
...Vivías ese momento de felicidad clandestina cuando recibes una noticia que no esperabas, miras atrás y no puedes parar de sonreír, pues todo el esfuerzo valió la pena… priceless!





Seba! como cuando vi que mi hna sí había quedado en la Chile después de haber perdido todas las esperanzas. Para mí fue la felicidad máxima, ni me imágino como fue para ella.
ResponderEliminarMe gustan tus felicidades clandestinas. Un beso!
Esos momentos que muchas veces no le puedes contar a nadie, donde sonríes al universo completo con brillo especial en los ojos y donde sabes que al transmitirlo en palabras puede que no sea lo mismo.. y no importa... es el momento en el que te sientes inmensamente vivo y conectado... es genial.
ResponderEliminarBuen rescate este post :)